Primeros meses
Diagnóstico con organizaciones locales
Antes de escribir una línea de código, pasamos varias semanas conversando con coordinadores de espacios comunitarios en Salta. El problema no era la falta de voluntad, sino la cantidad de tiempo que se perdía organizando turnos y avisos por mensajes sueltos.
Primer año
Prueba piloto en dos clubes de barrio
Implementamos una versión básica del panel en dos organizaciones con perfiles muy distintos: un club deportivo y una asociación vecinal. Eso nos permitió ajustar el registro de asistencia y el calendario compartido a situaciones reales, con grupos que van de quince a sesenta personas.
Segundo año
Incorporación de reservas y comunicación por grupos
Con la devolución de los primeros usuarios, sumamos la reserva de salas por bloques horarios y los avisos segmentados. La idea fue que cada taller o comisión pudiera tener su propio canal sin que el resto del grupo recibiera información que no le correspondía.
Hoy
Una herramienta estable para equipos reducidos
El panel sigue creciendo a partir de lo que nos cuentan los coordinadores. La prioridad actual es que cualquier persona, sin conocimientos técnicos, pueda cargar una actividad, confirmar un voluntario o revisar quién asistió al último encuentro en menos de cinco minutos.